viernes, 11 de octubre de 2013

Cómo evitar que mi perro se suba al sofá cuando no estoy en casa

Los perros saben que no deben subirse al sofá cuando estás en casa. Pero en el minuto en que te vas, ellos se suben, babean y duermen la siesta hasta que vuelves a tu casa. 
De acuerdo con Pamela Reid, psicóloga de animales y escritora de la revista Modern Dog, el comportamiento de tu perro es una cuestión de recompensas. Cuando estás, le dices demasiadas veces "no", para hacer que una siesta en el sofá sea gratificante. Cuando no estás, la falta de reprimendas hace que el sofá sea un lugar ideal para siestas nuevamente. Para cambiar el comportamiento de tu perro, debes hacer del sofá un lugar menos cómodo cuando no estás en casa.

1) Coloca barreras físicas para acceder al sofá. Coloca sillas del comedor dadas vuelta, libros u otros objetos grandes sobre el sofá. Asegúrate de que no sean planos, o de otra forma tu perro simplemente se acostará sobre ellos. También asegúrate de que los objetos cubran una buena superficie del sillón. Los perros adoran acurrucarse en lugares pequeños. 
Si ésto es muy difícil de lograr, intenta el paso 2.

2) Haz del sofá un lugar menos cómodo para dormir la siesta. Se pueden colocar latas vacías sobre el borde del mismo. Una vez que tu perro salta, las latas caerán. Puede que se asuste y descienda. Si tu perro se recupera del susto y regresa antes de que vuelvas a tu casa, intenta con el siguiente paso.


3) Compra una alarma para el sofá como el "Sofa Saver" o el "Scat Mat". Estos son parches que apoyas sobre el sillón. Cuando tu perro salta, el dispositivo activa sus sensores de presión, emitiendo un pitido agudo que no cesa hasta que el perro descienda.

4) Dale a tu perro una alternativa más cómoda. Los repelentes en el sofá no tienen que ser tan fuertes o consistentes si el perro tiene una opción confortable. Compra o haz una cama tan acolchada como los almohadones de tu sofá. Considera colocarlos en una caja. La altura puede ser la que tu perro disfrute. Algunos dueños de mascotas optan por comprar un sillón viejo sólo para el uso de los perros cuando no están (uno con trampas y el otro vacío). Coloca la cama del perro en la sala de estar o en el lugar que más le guste a tu perro (que probablemente, sea donde estés tú), y que sea preferible al sillón en cuestión.


Consejos y advertencias: Coloca una manta sobre el sofá. De esta forma puedes permitir que tu perro suba al sofá sin causarle ningún daño. Si usas la manta cuando estás en casa, puede que seas capaz de hacer que tu perro asocie la siesta con la manta. Luego puedes enseñarle que no se le permite subir al sillón a menos que la manta esté colocada.

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